¿Invitado a pasar un día con nosotros en un velero? Por supuesto que no puede negarse. Para que le inviten a pasar un segundo día en velero, por supuesto, es útil saber exactamente cuál es la etiqueta. Hemos reunido algunos consejos que le harán sentirse el invitado ideal en un abrir y cerrar de ojos.
Consejo 1: Quítate los zapatos
Antes de entrar, conviene preguntar si hay que quitarse los zapatos. Como los veleros no suelen tener mucho espacio, se ensucian rápidamente. Para los que llevan tacones: es mejor dejarlos en el armario. No sólo por razones prácticas, sino también porque los tacones son malos para la cubierta y pueden dejar huellas.
Consejo 2: Ideas de regalo para el anfitrión o la anfitriona
Llevar algo para el anfitrión o la anfitriona nunca está de más, por supuesto, pero ¿qué es exactamente lo que más se lleva para el propietario de un velero? Para un marinero, los regalos prácticos y pequeños siempre son ideales, algo para la cocina, por ejemplo. Es importante que el regalo sea pequeño, ya que el espacio en un velero es limitado. Si los anfitriones son amantes del vino, una buena botella de vino que se pueda consumir en el mar durante la puesta de sol tampoco es mala idea. Seguro que impresiona a los propietarios.
Consejo 3: Libera de tareas a los anfitriones
Lo que seguramente agradecerá el anfitrión o la anfitriona es que te ofrezcas a ocuparte de la basura de camino a casa, por ejemplo, para que no tengan que preocuparse más por ello. También puedes ofrecerte a llevar agua o comestibles. Eso le ahorrará al anfitrión tener que cargar con las cosas desde el supermercado hasta el puerto.
Consejo 4: ¡No utilices demasiada agua!
En un velero, es importante utilizar el agua con moderación, ya que sólo hay una cantidad limitada en el barco. Cuando el agua se acaba demasiado deprisa, el anfitrión o la anfitriona tienen que rellenarla, y eso puede ser un engorro mientras navegas. Por tanto, asegúrate de no consumir demasiada agua.
Consejo 5: Lleva tus propias toallas
Un viaje en velero suele terminar con un chapuzón en el agua, por lo que resulta práctico llevar tu propia toalla. De nuevo, esto ahorra ropa sucia a tus anfitriones, ya que puede requerir mucho trabajo en el barco. ¡Sin duda, le harás un favor a tu anfitrión con esto!
Consejo: Pregunta por el servicio
Utilizar el baño en un velero es algo diferente en cada barco. Por eso es útil preguntar a tu anfitrión cómo funciona, para saber a qué atenerte. Sobre todo si eres nuevo en la navegación, cuesta un poco acostumbrarse: a menudo hay que bombear el inodoro correctamente.
Con estos consejos, seguro que consigues ser el huésped perfecto. ¡Diviértete navegando!